Secretos
de familia
17 Mayo 2016 - Resonancias familiares
¿Conoces
los secretos de tu familia? ¿Sabes hasta qué punto podrían estar
condicionándote? Cada árbol genealógico acumula información
de generaciones. Esta información, como la energía, no se crea ni se
destruye, solo se transforma.
Jennifer Teege tiene 45 años, es alemana, de raza negra,
está casada y tiene dos hijos. Hace unos años descubrió, por casualidad, que su
abuelo materno era Amond Göth, comandante de la SS y
responsable de un campo de concentración, lo llamaban El
Carnicero de Plaszow. En su libro “Mi abuelo me hubiera ejecutado” narra
su historia: Con sólo cuatro semanas de vida, su madre la dejó en un orfanato y
a los tres años la adoptó una familia. A partir de ese momento, tuvo encuentros
esporádicos con su madre biológica que nunca le contó la verdad: “Estaba tan furiosa
con mi madre por habérmelo ocultado, que obvié lo dura que había sido su vida”.
En 2008, descubrió un libro sobre la familia que contaba
historias sobre sus antepasados y los horrores que cometió su abuelo. “Una mañana, a los 38
años, fui a la biblioteca y me llamó la atención un libro rojo, ‘¿Tengo que
amar a mi padre?’, de un periodista que no conocía. Había fotografías de una
mujer que me recordó a mi madre y de una mujer más mayor con el mismo vestido
que le había visto a mi abuela”.
“Solo pude empezar mi auténtica vida, tener un identidad, cuando
salieron a flote mis historias familiares”.
Quiere compartir su proceso porque durante más de 20 años vivió una
profunda depresión que, asegura, tiene relación con su herencia: “La vergüenza y la
culpabilidad son sentimientos muy tóxicos que afectan a todos tus
actos y a toda tu vida”. El sentimiento de culpa queda en el subconsciente aunque
ella no haya sido autora de los actos de su abuelo. Dice que les ha contado a sus hijos
quiénes son sus ancestros para que así puedan vivir su propia vida.
La información trasgeneracional se puede abordar desde la
vivencia personal, como en el caso de Teege. Desde otro punto de vista, existen investigaciones en el
ámbito de la psiquiatría como la presentada por Boszormenyi-Nagy y Geraldine M.
Spark en su libro Lealtades invisibles en
el que sostienen
que “la comprensión de las relaciones humanas pasa por la
interpretación de las relaciones familiares”.
Desde otro punto de vista Nicholas Shea, profesor de
filosofía de la Universidad de Londres, habla de “efectos
transgeneracionales adaptativos” en su artículo Two modes of trasgenertional information
transmission. Y, desde otra perspectiva, la periodista científica Annie
Murphy Paul, expone en su charla Lo que aprendemos antes de
nacer los principales estudios que constatan que “el aprendizaje más
importante ocurre antes de nacer”. Ya en su libro Origins. How the Nine Months Before
Birth Shape the Rest of Our Lives explora “¿Qué nos hace como
somos?” a través de visitas a laboratorios con investigaciones en
proceso y entrevistas a expertos de todo el mundo.
Conocer las memorias transgeneracionales desde la
comprensión es el primer paso para trascender la información que
llevan y poder vivir nuestra propia vida.
Nuestra historia familiar contiene informaciones
fundamentales para nuestro desarrollo. En ella se
encuentra la explicación de lo que nos atrae y de lo que nos repele. Aprender a
distinguir las emociones que
sintieron nuestros antepasados ante determinadas situaciones nos permitirá comprender la
manera de reaccionar que tenemos frente a situaciones que vivimos.
Mientras no somos conscientes de la información de nuestros
ancestros vivimos condicionados por sus experiencias, por su manera de
solucionar las cosas, de establecer relaciones y, en definitiva, por su forma
de ver la vida. La
Bioneuroemoción sugiere que el tipo de experiencia que vivimos es una resonancia o un eco de una información
presente en nuestro clan y que, al conocerla, podremos liberarnos de
condicionamientos inconscientes e ir un paso más hacia el bienestar emocional.
“Hay magia en el amor, como bien saben los poetas y los
enamorados. No pretendo violar ese santuario. Pero nuestros imperativos son
tangibles, cognoscibles. Y creo firmemente que cuanto mejor comprendamos
nuestra herencia humana, más la dominaremos y más amplio será nuestro libre
albedrío.”
Helen Fisher.
https://www.enriccorberainstitute.com/blog/los-secretos-familiares-deben-airearse
Si te ha
gustado, ¡compártelo!
Comentarios