Robert: Buenas tardes. Les doy la bienvenida de todo corazón.

Recuerda que esta es tu casa. Tú te crees que tienes una casa y una dirección y un número de teléfono y una familia, un marido, una esposa, hijos, padres. ¿Cuánto tiempo duran?

Ellos se acaban marchando uno tras otro. ¿Adónde perteneces realmente? Perteneces a Dios, al Sí mismo (Self).

Cuando comienzas a entender esto a fondo, que tu casa está en la casa de Dios, comenzarás a comprender que, «Yo y el Padre somos uno». No hay separación entre tú y la fuente.

Pero siempre y cuando creas que tu padre, tu madre, tu esposa, tu marido y tus hijos, tus empleados, son eternos, son lo primero en tu vida, nunca vas a entender tu naturaleza divina.

No estoy diciendo que tienes que renunciar a tu familia o renunciar a tu trabajo, todo esto es mental. Es en tu mente donde tiene lugar la identificación. ¿Por qué te identificas con algo que es transitorio? ¿Es decir, está hoy aquí y mañana se ha ido?

Sé que algunos de ustedes están diciendo, «Pero este cuerpo es frágil. Tengo todo tipo de problemas. ¿Cómo puedo ser DIOS, el Sí mismo tal como soy?»

Si te paras a pensar en ello será frágil y te identificarás con el mundo. Pero si en vez de pensar en ello, aprendes a no pensar y permaneces en el momento, en ese momento eres divino, en ese momento eres la unidad final.

Sólo existe el momento, el tiempo y el espacio no existe. El tiempo y el espacio se condensan en el momento. En ese momento eres libertad total.

Pero cuando intentas pensar en ello lo echas todo a perder. Cuando surge un pensamiento, el momento se olvida. Por lo tanto, tienes que hacer cualquier cosa y todo lo que puedas para aprender a descansar en el momento. El momento es aquí y ahora.

No hay problemas ni preocupaciones, ni hay enfermedad ni carencia, ningún mal en este momento. ¿No es cierto? Es sólo cuando comienzas a pensar.

Tan pronto como empiezas a pensar en lo que necesitas, cómo hacer tu vida mejor, cómo eliminar ciertas cosas de tu vida para que puedas tener éxito y ser más feliz.

Cuando eliminas las cosas de tu vida que te han estado frenando, como tú dices, aparecerán cosas nuevas. Nunca va a terminar. Simplemente no hay final.

Tienes que encontrar el momento exactamente dónde te encuentras ahora. Ese momento divino no existe cinco minutos a partir de ahora o de un segundo a partir de ahora.

¡Ese momento divino es ahora! Simplemente es y tú eres eso. No hay ninguna cosa que buscar, no hay nadie a quien ver, no hay mantras especiales que tienes que memorizar.

La única vez que puedes llegar a alguna parte es por cualquier método que uses. Has hecho que la mente se quede completamente quieta, tranquila, inmóvil. Cuando no hay mente, nada sucede. Cuando nada sucede, ya no sufres.

Estad quietos, y conoced que yo soy Dios: Salmo 46.10. Ya no tienes ansiedades, ya no crees que algo anda mal en alguna parte, ya no juzgas, te has convertido en consciencia dichosa. En ese momento, no sucederá mañana.

No te preocupes si lo estás haciendo bien o no. Mantén tu mente en la fuente, en el Sí mismo, yo soy el que soy. Esa es tu casa. Ahí es donde perteneces, todo lo demás es temporal.

Una vez más, no creas que estoy hablando de no tener relaciones con la gente o casarte o amar a tu familia, al contrario. En esta enseñanza no tienes que renunciar a nada.

Simplemente tienes que saber la verdad sobre estas cosas. Es el conocimiento de la verdad lo que te hace libre. Y el único lugar que tienes que conocer está en tu mente.

Por lo tanto, usa tu mente para conocer la verdad y la verdad es silencio. Esa es la verdad suprema. Por todos los medios, haz todo lo que esté en tu mano para silenciarte.

No te preocupes por tus asuntos. ¿Los hermosos árboles que hay por ahí se preocupan por sus asuntos? ¿La montaña se preocupa por sus asuntos? ¿El océano se preocupa por sus asuntos?

Todo sucede como se supone que debe suceder. Las flores florecen, los árboles crecen, las montañas exhiben su esplendor y todo está bien en todas partes.

Por lo tanto, si aprendiste a permanecer en el momento en silencio, también serás atendido por el poder que conoce el camino y serás conducido a tu mayor bien.

El silencio es la clave.

No importa lo terribles que pienses que son las cosas o lo maravillosas que creas que son las cosas, ambos son impostores. No estás tratando de cambiar condiciones negativas por condiciones positivas. No estamos tratando de cambiar lo malo por lo bueno.

Son dos caras de la misma moneda. Queremos trascender a ambos. Hay un lugar que está más allá del bien y del mal, de lo correcto y lo incorrecto, de la alegría y la tristeza. Ese lugar es donde estás ahora. Despierta a eso.

Como seres humanos somos muy imperfectos. Muchos de ustedes han cometido malas acciones que nadie conoce. Es interesante constatar que, en el mundo relativo, incluso si piensas en algo malo, es como si estuvieras cometiendo el acto.

si crees que has cometido un crimen mentalmente, la mente subconsciente no sabe la diferencia entre un pensamiento y un acto. Los pensamientos son cosas ― en el mundo relativo que no existe.

Entonces, todos nosotros hemos pasado por períodos en los que mentalmente odiamos a alguien o mentalmente le deseamos el mal a alguien. Algunos de nosotros hemos cometido algunos actos cobardes que nadie ha descubierto jamás.

Mientras tengas la idea de que alguien está tratando de lastimarte, alguien no te quiere, alguien no te gusta, quieres lastimar a alguien, mientras tengas ideas como estas, estás trabajando desde tu pensamiento-yo y el karma debe volver a ti. Entonces, ¿qué debería hacer?

Debes alejarte del pasado o del presente, si no te gusta el presente. Si estás demasiado apegado a alguien, si crees que tienes un problema con tu salud, si crees que tienes un problema con las finanzas, si crees que tienes un problema con cualquier cosa, aléjate mentalmente de esa condición.

No estoy diciendo que tengas que hacer esto físicamente, lo físico se cuidará solo. Pero tienes que volver a tu fuente.

Viniste de tu fuente y regresas a la fuente. Si puedes encontrar la fuente antes de soltar tu cuerpo, serás liberado.

Es tan simple como eso. Cuando estás liberado, ¿para quién hay karma? ¿De quién son los problemas? ¿Para quién hay problemas? ¿Para quién hay tristeza?

¿Para quién hay lo que sea? Todo lo que te perturba, todo lo que parece mal en tu vida es porque te identificas con el pensamiento-yo. Con el cuerpo

vuélvete hacia adentro. Tu pasado está muerto, te has convertido en una nueva persona

Debes indagar dentro de ti mismo, «¿A quién viene la mente? ¿A quién viene el yo? ¿A quién viene el ego?» Cuando piensas en los malos actos que has cometido. Inmediatamente haz todo lo que puedas para detener esos pensamientos.

Puedes preguntar, «¿A quién vienen estos pensamientos?» O simplemente puedes permanecer perfectamente en silencio y convertirte en testigo de los pensamientos, sin reaccionar ante ellos. Sin tratar de detenerlos en absoluto. Si no reaccionas a tus pensamientos, se quemarán solos. Solo se vuelven más poderosos cuando reaccionas ante ellos.

Por ejemplo, si estás tratando de luchar contra una enfermedad, si reaccionas a tu enfermedad imaginando y creyendo en tu mente que no existe, que lo estás pasando fatal. ¿Por qué me ha ocurrido esto a mi? No puedo soportarlo más.

Esto es lo que te está reteniendo, no la enfermedad. Pero a medida que tu enfermedad continúa sobre ti, si simplemente la observas sin pensar, te conviertes en testigo de ella sin tratar de hacer nada más, o preguntando:

«¿A quién le viene?» En otras palabras, haz lo que tengas que hacer para detener el proceso de pensamiento. Usa el mismo método con cualquier otro problema o con cualquier otro bien que te venga.

Recuerda que toda la bondad humana también es una ilusión. Entonces, si tienes una buena vida, es solo temporal. Si no te encuentras a ti mismo tendrás que volver a esta tierra una y otra vez y tener otras experiencias.

Puede que regreses cuando la tierra esté en la edad oscura una vez más y tengan la inquisición española y estés colgando de tus pulgares mientras te sacan los ojos. Y luego puedes volver a una vida diferente en la que eres multimillonario y vives en un castillo y tienes el control de miles de personas.

Son dos caras de la misma moneda. Por lo tanto, despierta. No trates de cambiar lo malo por lo bueno. No creas que si me hago multimillonario seré feliz o si me deshago de mi enfermedad seré más feliz o si vivo en una mejor casa seré más feliz o si tengo una nueva pareja seré más feliz o si no tengo pareja seré más feliz, o si tengo esto seré más feliz. Todo es ilusión.

NOTA: Vanidad de vanidades Eclesiastés 1:3

La felicidad es tu verdadera naturaleza. La felicidad es lo que eres. Eres eso ahora, si vives en el momento. En ese momento eres la realidad absoluta. En ese momento eres la conciencia pura. Eres DIOS en ese momento. Vosotros soy dioses, dijo JESUS Identifícate con eso. Enfócate en eso. Conviértete en eso y serás siempre libre.

Robert Adams, 30 de junio de 1991 (Transcripción 74)

Comentarios

Paginas mas vistas