Heredamos memorias
19 Diciembre 2016 - Resonancias familiares
¿Sabías que heredamos de
nuestras familias factores externos que inciden en la forma en que se
manifiesta nuestra biología, en la manera en que nos comportamos y en las
respuestas de estrés que tenemos frente a determinadas situaciones?
Existen estudios con
animales que sugieren que “el comportamiento puede verse afectado por eventos
en generaciones anteriores y que se transmiten en forma de memoria genética”.
Brian G. Dias y Kerry J. Ressler son
profesores del Departamento de Psiquiatría y Ciencias del Comportamiento de la Emory School of Medicine de Atlanta y
también investigadores del Yorkes National Primate Research Center. En 2013
publicaron en la reconocida revista Nature Neuroscience, el artículo “Parental olfactory experience influences behavior and
neural structure in subsequent generations” (“La experiencia
olfativa de los padres influye en el comportamiento y la estructura neuronal en
las generaciones posteriores”) donde explican sus experimentos con ratones para
examinar “la
herencia de la exposición traumática de los padres, un fenómeno que se ha
observado con frecuencia pero que no se entiende”.
A un grupo de ratones llamados F0 los condicionaron a sentir temor a un
determinado olor, les inducían estrés al oler flor de cerezo, de manera que el
estrés quedaba grabado en su memoria. Justo el olor a cerezo, no a otro tipo de
olor. Este condicionamiento se realizaba antes de la concepción de su descendencia. El grupo
de ratones F1 son la siguiente generación y “muestra mayor sensibilidad
conductual ante el mismo estímulo”. Lo más sorprendente es que el grupo de
ratones F2, que son la tercera generación, presentan claramente una respuesta
de estrés al olor de cerezo cuando nunca han sido entrenados para ello.
“Nuestros hallazgos proporcionan un marco para abordar
cómo la información ambiental puede ser heredada
transgeneracionalmente a niveles conductuales, neuroanatómicos y epigenéticos”.
(Brian G. Dias y Kerry J. Ressler)
Esta memoria de “evitar la flor de cerezo” también generó cambios en la
estructura cerebral. “Las experiencias de un padre,
incluso antes de concebir, influyen marcadamente tanto en la estructura como en
la función en el sistema nervioso de generaciones posteriores”. Según
el Dr. Dias los hallazgos proporcionan evidencias de una “herencia epigenética
transgeneracional” en la que el ambiente puede afectar la genética
de un individuo que “a su vez puede ser transmitida”. Y afirma rotundamente que
“no hay duda de que lo que sucede con el esperma y el óvulo afectará a
generaciones posteriores”.
Por su parte el profesor Marcus Pembrey del University College de Londres
subraya que estos
hallazgos proporcionan una “evidencia convincente” de que una forma de memoria
podría pasar entre generaciones. E
insta a los investigadores de la salud pública “a que se tomen en serio las
respuestas transgeneracionales humanas”
porque sospecha que “no vamos a entender el aumento de trastornos
neuropsiquiátricos o la obesidad, la diabetes y las alteraciones metabólicas en
general, sin considerar el enfoque multigeneracional”.
Desde la Bioneuroemoción® sugerimos que la información que
contiene nuestra historia familiar es un patrimonio personal que no podemos
obviar.
Conocer experiencias de
nuestros antepasados y sobretodo cómo las vivieron, es decir, las sensaciones
que les hicieron sentir mientras las vivían nos permite comprender nuestra
forma de vivir las experiencias actuales. Y al mismo tiempo, observar nuestras sensaciones en
determinadas situaciones pueden servirnos de pista para comprender cómo
vivieron nuestros ancestros sus propias circunstancias.
Cuando una persona realiza una sesión en Bioneuroemoción accede a esta
información y la relaciona con su propia vivencia, entonces puede tomar
conciencia de sus memorias transgeneracionales. La toma de conciencia da
sentido a cosas que hasta ese momento no había entendido de su propia vida y
esa comprensión genera una sensación de paz.
“¿Qué somos nosotros, ¿qué
es nuestro carácter sino la condensación de la historia que hemos vivido desde
nuestro nacimiento, antes de nuestro nacimiento incluso, dado que llevamos con
nosotros disposiciones prenatales? Sin duda no pensamos más que con una pequeña
parte de nuestro pasado; pero es con nuestro pasado todo entero, incluida
nuestra curvatura de alma original, como deseamos, queremos, actuamos.”
Henri Bergson.
/www.enriccorberainstitute.com/blog/heredamos-memorias
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